En el escenario del mundo
En el escenario del mundo se celebra,
aquel arte sublime que mucho nos revela,
el Día Mundial del Teatro, querida prole,
que nos da vida, inspira y consuela.
Los actores, acróbatas, mimos y titiriteros,
junto a dramaturgos, directores y sonidistas,
tejen magias infinitas entre bambalinas,
y despiertan en nosotros emociones auténticas.
Los hombres, mujeres y traspasamos fronteras,
con diálogos capaces de desnudar almas,
máscaras y disfraces que interpelan al mundo,
y nos hacen olvidar penas y dramas.
El telón se abre en cada rincón del planeta,
fiel reflejo de culturas, lenguas y mitos,
donde lo cómico, trágico y lo fantástico,
se engarzan en una cadena sin límites.
El poder catártico del teatro nos renueva,
nos sacude los miedos, el llanto y el hastío,
y nos invita a explorar en lo más profundo,
el sentido de la vida, el amor y el brío.
Rindámosle homenaje a la escena dorada,
pues en sus tablas vemos reflejados los sueños,
que anidan en cada corazón humano,
dotando de luz y vida a este pobre suelo.
Celebremos en unión el Día Mundial del Teatro,
dejando entre ovaciones el alma a flor de piel,
pues cada escenario, ya sea grande o pequeño,
nos recuerda que somos actores también.
En el Día Mundial del Teatro
En el escenario de la vida, donde actores y actrices somos,
nos vestimos de mil caras, transformándonos al unísono.
Sin importar la función, en grande sonrisa o trágico llanto,
hoy celebramos el Día Mundial del Teatro con arte y encanto.
A la luz de las candilejas, bajo el telón que se alza y se cierra,
representamos roles diversos, enfrentando mil retos, sin barreras.
En el teatro nos encontramos, los unos a los otros abrazamos,
espejo de nuestras historias, reflejo de sentimientos que hoy clamamos.
Su magia brota sin quererlo, en cada acto, en cada esquina,
traspasa las fronteras idas, y las pasiones que palpitan.
El teatro nos une en coro, y en un solo clamor nos levanta,
fortaleciendo nuestra voz, en proclamas de esperanza.
Avalancha de emociones, explosiones de energía en el tablado,
sus obras dan testimonio del correr de nuestro pasado.
En sus brazos son bienvenidos, los sueños, el amor y la tragedia,
danza, risa y drama en mezcla, abrazados en sublime lentejuela.
Rindamos honor al teatro, sus maestros y enseñanzas,
cumbre de la creatividad, de la lucha y la alabanza.
Que en este Día Mundial del Teatro elevemos la mirada,
nazca una vez más el arte, y al teatro demos alabada.
En el gran escenario del mundo
Del Día Mundial del Teatro,
cantemos hoy su loor y canto,
pues en esta vida de ensueño,
la mágica escena levanta y encanta.
Son actores sin par, valientes y deslumbrantes,
que en las tablas del mundo se entregan,
y dejan en herencia sus almas,
pregonando reflejos de vida, fugaces y eternos.
Telón que se alza y despliega,
como hacía Shakespeare en su tiempo,
mucha verdad aquí se revela,
y profundas emociones secretas.
Héroes y villanos, amantes y fugitivos,
con máscaras que esconden la verdad,
dan vida a personajes intrépidos,
en estos pasajes de la humanidad.
Mas somos nosotros también los actores,
en el gran escenario de la vida,
cada gesto, cada palabra, cada inquina,
se representa en este teatro añorado.
Así es el Teatro, nuestro gran hogar,
cuyo Día Mundial hojeamos,
celebremos su fausto, su arte singular,
y dejemos un legado, un mensaje y un recuerdo.
En las obras sin fin, siempre diversas,
la esencia humana se destila,
y en este Día Mundial del Teatro,
uníos y entonemos juntos, sin desdicha:
¡Viva el Teatro!, en nuestras vidas perdure,
¡Viva la vida!, que en sí mismo es una obra,
y rindamos tributo a estos héroes, los actores,
que en esta noble misión, nos enseñan el camino.
Canto al arte de la escena
En esta fecha de alegría y recuerdo,
celebramos al teatro en todo el mundo,
donde actrices y actores, cual acorde
unido en un abrazo, al sentir profundo.
Como un lienzo en espera de su trazo,
se halla el escenario dispuesto a recrear
los sueños y las sombras, nuevas luces
que exploran el enigma de la humanidad.
Desde espacios modernos o milenarios,
brindan vida a pasiones, risas y dolor,
los palcos expectantes, testigos ansiosos
son de ese mágico arte, los custodios.
Por la inmensa belleza de la escena,
que transforma miedos en esperanza,
en un sin fin de voces y silencios,
vibrando en cada obra y hazaña.
Actores y actrices de noble misión,
transitan bajo máscaras, el sendero
de la eterna danza entre ficción y verdad,
y por su talento damos gracias, quedo.
El Día Mundial del Teatro celebremos,
a nuestro gran arte no dejemos perder,
que su eco en mil esferas resonando,
abra el corazón del mundo entero.
En el gran escenario
En el Día Mundial del Teatro, querido y adorado,
celebramos la magia, el drama y lo soñado,
en la escena, en la actuación, en el alma reflejado,
es el arte que nos une, en mil cuentos transformado.
No importa la lengua, origen o color de la faz,
ni de reyes, ni plebeyos, toda alma un personaje será,
bajo las luces y sombras encuentran una verdad,
que solo encontramos en la ficción y su legado popular.
Del pasado, del presente, del futuro surge la acción,
un espejo de la vida o tal vez de la imaginación,
en cada escenario, en cada rincón de la creación,
palpitando en risas, lágrimas o remembranza del dolor.
Verbigracia, ser el otro, sentir la máscara en la piel,
danzar al compás del texto que el autor nos ha de tejer,
entregarse a la actuación, en los aplausos renacer,
entrelazar los corazones, del espectador y actor, ¿lo ves?
En este Día Mundial del Teatro, con orgullo celebro,
a cada bailarín, a cada intérprete, en cada gesto soberbio,
recordando que el telón resguarda lo más puro y bello,
el humano ser en esos sagrados tablones, en el mundo entero.






