Lee estos Poemas sobre Sanar Heridas que pueden gustarte:
pero vale la pena
heridas del pasado
que aun no sanan
y cicatrices que nos recuerdan
lo que hemos vivido.
A veces nos duele
revivir esos momentos
que nos hicieron sufrir,
pero es necesario
para poder seguir adelante.
Cada herida nos hace mas fuertes
y nos enseña
que la vida es una lucha
en la que siempre hay que luchar
por lo que queremos.
No te rindas nunca,
porque tu eres mas fuerte
de lo que cree.
Sanar heridas es un proceso
que lleva tiempo,
pero vale la pena
porque al final
te sucedio mas vivo que nunca.
Romina Ramirez

yo soy yo
no estoy roto
Aunque me han lastimado
no estoy dañado
Aunque mis cicatrices son visibles
estoy sanando
Aunque es lento
soy fuerte
Aunque he pasado por el infierno
estoy vivo
Aunque he muerto por dentro
Estoy peleando
Aunque a veces pierdo
yo lo valgo
Aunque me han dicho lo contrario
yo soy yo
y me estoy curando
Clemente Aguilera

Nuestra Lista de Poemas sobre Sanar Heridas que pueden gustarte:
A veces son heridas grandes
A veces vienen las heridas
y no sabemos por qué
pero debemos sanarlas
porque nos hacen mas fuertes
y nos ayudan a seguir adelante.
A veces son heridas grandes
y a veces son pequeñas
pero todas nos enseñan algo
y nos hacen mas fuertes.
Sanar heridas no es facil
pero debemos hacerlo
porque nos ayuda a seguir adelante
y nos hace mas fuertes.
Abel Diaz

A veces nos sentimos heridos
A veces nos sentimos heridos,
Como si el dolor fuera un camino sin final.
Pero debemos seguir adelante,
Porque la vida es una aventura
Y las heridas son parte del viaje.
Sanar heridas es un proceso,
Como una planta que crece a pesar del viento.
Primero debemos aceptar que estamos heridos,
Y luego dejar que el tiempo haga su trabajo.
No podemos cambiar el pasado,
Pero podemos aprender de nuestros errores.
Y cuando estemos listos,
Podemos seguir adelante con mas fuerza
Y más sabiduría.
Dominga Crespo

Mi mundo se derrumbó
Aún recuerdo aquel día,
Cuando todo se vino abajo.
Mi mundo se derrumbó,
Y mis sueños se esfumaron.
Quedé atrapada en una oscuridad,
Sin salida ni escape.
Sólo vi el dolor,
Y la tristeza me envolvía.
Pero un día, algo cambió.
Una luz se filtra entre las sombras,
Y me mostró el camino.
Era el momento de sanar heridas.
Comencé a andar,
Poco a Poco,
Y dejé atrás el dolor.
Fui sanando mis heridas,
Y aprendí a volar de nuevo.
Asteri Carmona






